BIO
Mis raíces están en Esplugues de Llobregat (Barcelona). En una casa centenaria hemos vivido la familia Oromi, de mi madre tengo el apellido y la herencia pictórica. Mi padre es un Fernandez andaluz (de Córdoba) y de él he sacado la costumbre por escribir narrativa y prosa.
A los 30 viajé a Alemania para mejorar la calidad de vida en la tercera edad, y allí nació en mi la estudiante de Gerontología.
Como resultado de las vueltas que he dado, hablo catalán, español, inglés y alemán.
Mi proyecto laboral empezó hace unos cinco años: doy soporte técnico y administrativo en una Start up de terapia del habla digital (SuperPenguin: Speech Therapy).